Pulsa «Intro» para saltar al contenido

El régimen reactiva la causa contra Anna Bensi en una nueva ofensiva para silenciar a la disidencia joven

Bensi fue sometida recientemente a un interrogatorio de más de once horas en la unidad policial de Alamar, donde —según su testimonio— fue amenazada con prisión y obligada a firmar un acta de advertencia por sus publicaciones en redes sociales. Foto archivo

La Habana. PLC / El régimen cubano reabrió el proceso judicial contra la influencer y activista Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, y su madre, Caridad Silvente, apenas tres meses después de que la Fiscalía Provincial de La Habana archivara el caso. La decisión llega tras la querella presentada por un policía que asegura sentirse “ofendido” por haber sido grabado mientras entregaba una citación, según confirmaron la propia activista y varias organizaciones de asesoría legal.

La reapertura del expediente se produjo cuando funcionarios del tribunal acudieron a la vivienda de Bensi para notificarle que el agente había formalizado la denuncia. El caso había sido archivado el 13 de abril, pero la Fiscalía dejó abierta la posibilidad de reactivarlo si el oficial decidía presentar una querella, un escenario que ahora se concreta en medio de una escalada de hostigamiento contra la joven.

Tanto Anna Bensi como su madre están acusadas de “actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y voz, identidad de otra persona y sus datos”, una figura penal que, según el grupo Cubalex, carece de sustento legal cuando se trata de grabaciones realizadas a agentes públicos en el ejercicio de sus funciones. La organización subraya que grabar a un policía no viola su intimidad ni constituye una amenaza, y que el uso del sistema penal en este contexto busca intimidar y castigar el control ciudadano.

La ofensiva judicial coincide con un aumento de la presión contra activistas y creadores de contenido. Bensi fue sometida recientemente a un interrogatorio de más de once horas en la unidad policial de Alamar, donde —según su testimonio— fue amenazada con prisión y obligada a firmar un acta de advertencia por sus publicaciones en redes sociales. Otros activistas, como Leonardo Romero Negrín, Alexander Díaz Rodríguez y varios influencers del programa Fuera de la Caja, también fueron detenidos o multados en los mismos días, en un operativo que coincidió con la celebración del 4 de julio en la residencia del encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana.

Con apenas 21 años, Anna Bensi se ha convertido en una de las voces jóvenes más visibles del activismo cívico en Cuba. En los últimos meses ha denunciado vigilancia permanente, restricciones de movimiento, cortes de internet, regulación migratoria y amenazas constantes contra ella y su madre. La reactivación del caso confirma que el régimen mantiene su estrategia de desgaste contra figuras emergentes de la disidencia, utilizando el aparato judicial como herramienta de control político.


Descubre más desde Prensa Libre Cuba

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.