CUBA-CONTRABANDO
Por Carlos Cabrera Pérez -Prensa Libre Cuba
Madrid. PLC | Tres oficiales de la Marina de Guerra Revolucionaria (MGR) aparecen involucrados en un presunto esquema de contrabando de petróleo hacia Cuba, según reveló una fuente del Ministerio del Transporte que pidió anonimato por temor a represalias. El malestar dentro del organismo es evidente: “Gaesa impuso su criterio, teniendo nosotros técnicos suficientemente preparados para desarrollar esa labor y no generarle problemas a la revolución”, afirmó la fuente.
Los militares señalados son Yoel Alberto Forcades Borroto, Erick Luis González Arias y Erick Goyenechea Román. Los dos primeros operan bajo la fachada de Caribbeanen Eyro Shipping Company Line S. de R.L., registrada en Panamá (folio mercantil 155739965), mientras que Goyenechea Román figura como representante legal de Global Ship Supply S.A. (folio mercantil 155694836), también panameña y creada en 2020. A esta última aparecen vinculados Eric Lázaro Goyenechea Esquina, Darys Marisol Díaz Gutiérrez y Rosalbis Dayanys Rivas Correa.
Forcades Borroto y González Arias enviaron cartas a sus clientes disculpándose por retrasos en la entrega de mercancías, alegando que el buque Grace permanece retenido en el puerto mexicano de Progreso, Yucatán, debido a una “denuncia anónima”. No mencionaron que la causa está relacionada con combustible oculto en los tanques de lastre. En el documento original se señala: “El buque Grace permanece retenido en el puerto mexicano de Progreso… debido a una ‘denuncia anónima’ desde Panamá”.
González Arias es el menos cuidadoso en borrar su rastro: su currículum lo identifica como graduado de la academia naval Granma. Caribbean Eryo Shipping, además, no es una empresa improvisada; su objeto social incluye expresamente el suministro de combustibles en puertos y fondeaderos mediante buques propios o arrendados.

El 5 de septiembre, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó al Grace en aguas del Caribe, entre Cuba y México, mientras navegaba con tácticas propias de la llamada “flota oscura”. El buque fue escoltado hasta Progreso, donde inspectores de la Armada mexicana encontraron grandes cantidades de combustible en los tanques de lastre y contenedores que también contenían hidrocarburos. Aunque el puerto figuraba en la ruta declarada, el barco fue interceptado rumbo a Cuba y con la carga escondida.
El 28 de junio, la Guardia Costera abordó el Jaira Provider y detectó 210.000 galones de combustible ocultos en sus tanques de lastre. El buque quedó registrado por deficiencias de seguridad marítima. No se han revelado aún las nacionalidades de la tripulación.
Ninguno de los dos barcos es un tanquero. Son buques convencionales, y utilizar los tanques de lastre —espacios destinados a agua para equilibrar la embarcación— para transportar combustible es extremadamente peligroso. Permite ocultar la carga y evitar que aparezca en el manifiesto, pero introduce riesgos graves de seguridad y contaminación.
El 17 de septiembre, la Armada Mexicana informó del aseguramiento en Progreso de un portacontenedores extranjero por posibles infracciones relacionadas con hidrocarburos y contaminación marina. No mencionó que se trataba del Grace, ni su conexión con Cuba, ni la interceptación previa de Estados Unidos. México habló únicamente de “prevención y protección del medio marino”.
El 2 de octubre, la Guardia Costera estadounidense reveló la interceptación de dos barcos, pero sin detallar quién suministró el combustible ni dónde. Presentó ambos casos como parte de sus operaciones contra el suministro clandestino de combustible a Cuba. La isla, hasta el cierre de esta nota, no ha ofrecido versión alguna.
El Ministerio de Finanzas y Precios afirmó el 12 de mayo que Cuba tiene el “derecho irrenunciable” a importar combustibles y que las sanciones estadounidenses encarecen los suministros. Añadió que distintos actores económicos pueden importar y comercializar combustible en divisas. No mencionó que ese “derecho irrenunciable” incluía contrabando mediante empresas fantasma y barcos con cargas camufladas.
La Jornada intentó desviar la atención generando un debate sobre la legalidad de la supervisión estadounidense, apelando a la soberanía. Su reacción, sin embargo, confirma que puede haber delito: en casos anteriores no mostró tal beligerancia. “Amor con amor se paga”, escribe el autor, antes de recordar la base legal estadounidense: la National Security Presidential Memorandum (NSPM) del 30 de junio de 2025, mediante la cual Trump endureció la política hacia Cuba, y la Executive Order 14380 del 29 de enero de 2026, que declara al Gobierno cubano como una “amenaza inusual y extraordinaria” y establece mecanismos para castigar a terceros países que suministren petróleo a Cuba.
Washington precisó que actuó conforme al derecho marítimo internacional y en coordinación con los Estados de bandera y el puerto. Señaló indicios de “flota oscura + buques sin Estado + barcos que no cumplen normas internacionales”, lo que deja en evidencia a Cuba y desmonta la narrativa de confiscación extraterritorial.
El Grace es un portacontenedores (IMO 9234422), construido en 2001, propiedad de Arkon Capital Ltd. (Letonia) y con bandera de Islas Comoras. Antes se llamó Greta, Expansa y Saga, y ha tenido cuatro dueños y cuatro gestores. Desde hace un año ha tocado Mariel y La Habana en cuatro ocasiones, incluida una estancia prolongada en la rada habanera en septiembre de 2025, donde quedó abandonado con once tripulantes —diez rusos y un azerbaiyano— con salarios pendientes por 191.000 dólares, según la OIT.
El Jaira Provider es un buque de suministro offshore (IMO 75189177), construido en 1978, propiedad de Lafita S.A. (Panamá) y abanderado en San Cristóbal y Nieves. No hay evidencia de visitas previas a Cuba; este sería su primer viaje a Mariel.
Una incógnita clave es el origen del combustible. El Grace estuvo fondeado cerca de Colón, Panamá, durante 14 días. El 20 de agosto, el buque Great Cristóbal —suministrador de gasolina y petróleo— estuvo fondeado prácticamente en el mismo punto. Las coordenadas de ambos barcos coinciden en tiempo y lugar. No hay registro de operación ni factura, pero la proximidad es reveladora.
Con estos datos, concluye el autor, ya tienen la CIA y el encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, una pista clara para investigar cómo entra el petróleo de contrabando a Cuba: empresas fantasma, cargas camufladas, barcos discretos y oficiales disfrazados de gerentes enviando cartas evasivas a clientes que no pueden formar consorcios importadores sin pasar por el aro de Gaesa.
Parte II: Lastre para Cuba II y final

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Gaesa es el cáncer. La elite militar de Raúl Castro es la que tiene el verdadero poder en Cuba. Ellos no se van por la buenas.
Interesante artículo, pero responde a una pregunta distinta de la jurídica.
Aunque el Grace llevara combustible oculto a Cuba, eso no explica qué derecho tenía EE. UU. a abordar un buque con bandera de Comoras en el mar. Para eso hace falta el consentimiento del Estado de bandera o la determinación de que el buque era apátrida, y no he visto confirmada ninguna de las dos cosas.
Quién es el propietario o quién controla el buque, que es lo que investiga el artículo, no influye en esa cuestión. La jurisdicción en el mar sigue a la bandera, no a los vínculos del armador.
La EO 14380 es una orden arancelaria dirigida a los países que suministran petróleo a Cuba. No autoriza el abordaje de buques extranjeros. México anunció la retención el 17 de septiembre, doce días después del abordaje, por motivos de contaminación, sin nombrar el buque ni mencionar a Cuba. El autor también admite que no pudo verificar lo de los oficiales de la Marina.
Con lo que se sabe hasta ahora, la captura parece ilegal, salvo que EE. UU. pueda demostrar consentimiento o apatridia.