Por Antonio Suárez Fonticiella – Prensa Libre Cuba
La Habana, PDF | 1 de septiembre de 2026. — Hoy comienza oficialmente el curso escolar 2026-2027 en Cuba. Más de 1,5 millones de estudiantes regresan a las aulas, pero para muchas familias cubanas el nuevo curso comienza muy lejos de las condiciones que deberían acompañar a un niño, un adolescente o un joven en su regreso a clases.
La realidad de miles de hogares es otra: apagones prolongados, noches de calor insoportable, mosquitos, dificultades para conseguir alimentos y familias haciendo malabares para garantizar lo básico antes de enviar a sus hijos a la escuela.
¿De qué sirve hablar de un nuevo curso escolar si muchos estudiantes llegan a las aulas después de una noche prácticamente en vela por falta de electricidad?
¿Cómo puede concentrarse un niño en sus clases cuando en su casa faltan alimentos y las condiciones mínimas para descansar?
El problema no es solamente que los estudiantes regresen a las escuelas. El verdadero desafío es en qué condiciones están regresando.
Mientras se habla de educación, futuro y formación de las nuevas generaciones, miles de padres enfrentan diariamente una lucha mucho más inmediata: conseguir comida, soportar los apagones y encontrar la manera de que sus hijos puedan estudiar en medio de una crisis que se prolonga.
Cuba no puede pedirles a sus estudiantes que construyan el futuro mientras sus familias apenas consiguen sobrevivir al presente.
Este 1 de septiembre no solo comienza un curso escolar.
También comienza otra prueba para las familias cubanas.

La Habana. Periodista independiente, integrante del equipo editorial de Prensa Libre Cuba.
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