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Seguridad del Estado amenaza a periodista cubana con impedir la operación de su hija

Las nuevas denuncias muestran una escalada particularmente grave: la presión contra dos periodistas independientes habría pasado de las detenciones, interrogatorios y restricciones a involucrar directamente la salud y los estudios de sus hijas. Fotos redes sociales.


Redacción Central

La Habana. PLC | La periodista independiente Yunia Figueredo denunció que una oficial de la Seguridad del Estado cubano la amenazó con impedir una operación quirúrgica que necesita su hija menor si continúa ejerciendo el periodismo independiente y desarrollando actividades consideradas “contrarrevolucionarias” por las autoridades.

Figueredo y su esposo, el escritor y periodista Frank Correa, fueron detenidos en Jaimanitas, municipio Playa, y trasladados a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana, donde permanecieron separados durante varias horas y fueron interrogados. Según la pareja, la detención estuvo relacionada con la ausencia de Figueredo a una presentación policial que debía realizar el 10 de octubre.

Durante el interrogatorio, una oficial identificada por la periodista como la mayor Hilda se refirió a la intervención quirúrgica de su hija menor y le habría advertido: “Nunca se va a poder operar si continúas persistiendo en la contrarrevolución”. También habría amenazado con consecuencias para la permanencia de la hija mayor del matrimonio en la universidad.

Figueredo aseguró que permaneció aproximadamente cinco horas y media bajo custodia sin poder beber agua ni utilizar el baño. Correa, por su parte, denunció haber permanecido más de dos horas encerrado en una celda y haber recibido presiones para abandonar el periodismo independiente y salir de Cuba.

El caso no aparece de manera aislada. El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa documentó al menos 22 episodios de hostigamiento contra la pareja desde abril de 2025 y solicitó en septiembre medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para proteger al matrimonio y a sus dos hijas.

Las nuevas denuncias muestran una escalada particularmente grave: la presión contra dos periodistas independientes habría pasado de las detenciones, interrogatorios y restricciones a involucrar directamente la salud y los estudios de sus hijas. Si la amenaza denunciada por Figueredo se confirma, ya no se trataría únicamente de silenciar a una periodista, sino de utilizar el bienestar de una menor como instrumento de coerción contra el ejercicio de la libertad de prensa.


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