La Habana.7 de julio. PLC — A mediodía del 6 de julio, el Sistema Electroenergético Nacional sufrió una desconexión total que dejó a Cuba completamente a oscuras. Más de 24 horas después, la mayor parte del país continúa sin servicio eléctrico. El Ministerio de Energía y Minas asegura que logró reconectar parcialmente el sistema desde Jaruco, en Mayabeque, hasta la provincia de Sancti Spíritus, en el centro de la isla, pero la recuperación avanza con extrema lentitud.
La magnitud real del apagón quedó evidenciada en una publicación de la Empresa Eléctrica de La Habana, que informó que solo el 4 % de los usuarios de la capital tiene servicio restablecido. Las comunicaciones oficiales de la Unión Eléctrica y las notas difundidas por el portal estatal Cubadebate confirman que el proceso de recuperación del SEN es paulatino y enfrenta múltiples obstáculos técnicos.
La situación agrava la crisis cotidiana de los hogares cubanos, ya sometidos a apagones prolongados por el déficit de generación, provocado principalmente por el deterioro de las termoeléctricas y la escasez de combustible. El colapso total del sistema añade un nuevo nivel de incertidumbre a un país que vive entre cortes de luz, alimentos que se pierden y servicios básicos paralizados.
En medio de este panorama, el Gobierno insiste en que las energías renovables serán la vía para superar la crisis energética. Mientras tanto, la población continúa esperando una solución que no llega, y las condiciones sociales en la isla se deterioran aceleradamente, con un aumento visible de las protestas y de la represión estatal.
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