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Luanda condena a dos ciudadanos rusos por espionaje y terrorismo en un caso ligado a la revuelta de los taxistas

(De izquierda a derecha) Los rusos Lev Lakshtanov e Igor Ratchin fueron juzgados junto con dos angoleños, Amor Carlos Tomé y Francisco Oliveira. Foto Serviço de Investigação Criminal de Angola.

Paris. PLC / El Tribunal de Luanda condenó este miércoles a los ciudadanos rusos Lev Lakshtanov e Igor Ratchin a ocho y once años de prisión, respectivamente, por delitos de terrorismo y espionaje, en un proceso que el Gobierno angoleño vincula directamente con la ola de disturbios que sacudió la capital en julio de 2025. Según la sentencia, ambos fueron detenidos en agosto de ese mismo año junto con dos ciudadanos angoleños, tras la protesta masiva de los taxistas contra el aumento del precio de los combustibles y de las tarifas del transporte público, una crisis que dejó al menos 22 muertos, 197 heridos y más de 1.200 detenidos en todo el país.

Los fiscales sostienen que los dos rusos no solo participaron en la instigación pública al delito durante aquellos disturbios, sino que además organizaron y financiaron actividades destinadas a desestabilizar Angola, incluyendo la preparación de un supuesto golpe de Estado y el intento de asumir el control de activos económicos nacionales. La investigación del Departamento Nacional de Investigación y Acción Penal afirmó que ambos mantuvieron reuniones con políticos del partido gobernante y de la oposición, y que pretendían ofrecer apoyo financiero a UNITA de cara a las elecciones generales de 2027.

El tribunal también examinó sus presuntos vínculos con Africa Politology, una red rusa dedicada a operaciones de influencia y desinformación en África, según documentos citados por la AFP. Los acusados negaron cualquier relación con organizaciones terroristas y aseguraron que su presencia en Angola respondía a actividades culturales y comerciales, pero la corte consideró probada su participación en una estructura destinada a influir en la política angoleña mediante propaganda, contactos encubiertos y financiación ilícita.

En cuanto a los dos angoleños implicados, el periodista deportivo Amor Carlos Tomé recibió una pena de prisión suspendida de dos años, mientras que Francisco Oliveira, secretario general de la juventud de UNITA, fue absuelto de todos los cargos. La defensa anunció que los ciudadanos rusos presentarán recurso contra la sentencia.

El fallo del Tribunal de Luanda no solo cierra un proceso judicial de alto perfil, sino que también refuerza la narrativa oficial de que los disturbios de 2025 fueron aprovechados por actores extranjeros para intentar influir en la política interna angoleña. Mientras los condenados esperan la decisión de la Corte de Apelación, el caso se ha convertido en un símbolo de la tensión entre Angola y las redes internacionales de desinformación que operan en África.


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