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Zelenski llega a Oslo bajo fuego y Noruega despide a su rey: un funeral europeo marcado por la guerra

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyi, y su esposa, Olena Zelenska, asistieron el miércoles al funeral del rey Harald en Oslo. Foto redes sociales.

Olslo. PLC | El viaje de Volodímir Zelenski a Oslo para asistir al funeral del rey Harald estuvo atravesado por la misma realidad que define cada uno de sus desplazamientos desde que comenzó la invasión rusa: el peligro constante. Según reveló el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, el avión del presidente ucraniano estuvo a punto de ser alcanzado por un dron mientras despegaba de Moldavia. “Esa es la realidad a la que se enfrenta”, declaró Støre a la cadena NRK, subrayando que incluso un trayecto diplomático hacia un país aliado puede convertirse en una operación de riesgo extremo.

Zelenski llegó a Oslo el martes por la noche, en vísperas de una jornada histórica para Noruega. El miércoles por la mañana, Støre lo recibió en su despacho y relató que el presidente ucraniano había pasado la noche en comunicación constante con su equipo militar, recibiendo informes sobre el impacto de misiles en distintas zonas del país. “No había sido una buena noche”, dijo el primer ministro. “Es una situación muy dramática en Ucrania. Causa una profunda impresión”.

La tensión del frente ucraniano contrastó con la solemnidad del día en la capital noruega, donde se celebró el funeral de Estado del rey Harald V, fallecido a los 87 años. La ceremonia reunió a monarcas de toda Europa, jefes de Estado y representantes de gobiernos que acudieron a despedir a un soberano que marcó más de tres décadas de estabilidad institucional en el país. Oslo se convirtió por unas horas en el epicentro de la diplomacia europea, con una presencia internacional que reflejó tanto el respeto hacia el monarca como la preocupación por el contexto geopolítico que atraviesa el continente.

La asistencia de Zelenski tuvo un doble significado. Por un lado, honró a un jefe de Estado que mantuvo una relación cercana con Ucrania y apoyó firmemente su defensa frente a la agresión rusa. Por otro, recordó que la guerra sigue condicionando cada gesto diplomático, cada viaje y cada decisión del presidente ucraniano. Su presencia en Oslo, marcada por el riesgo y la urgencia, simboliza la fragilidad de un país que lucha por sobrevivir mientras intenta mantener vínculos con Europa en medio de la devastación.

El funeral del rey Harald, con su despliegue de dignatarios y símbolos de continuidad institucional, ofreció una imagen de estabilidad que contrasta con la incertidumbre que vive Ucrania. La escena de Zelenski llegando a Noruega tras esquivar un ataque, para participar en una ceremonia que celebra la permanencia de un Estado sólido, resume la distancia entre dos realidades europeas: la de un país que despide a su monarca en paz y la de otro que enfrenta cada día bajo fuego.


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