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Argentina vuelve a casa entre honores, multitud y un país que abraza a sus subcampeones

La Selección Argentina regresó este lunes a Buenos Aires y el país entero se volcó a las calles para recibir a los subcampeones del mundo. Foto Facebook

Buenos Aires. PLC / La Selección Argentina regresó este lunes a Buenos Aires y el país entero se volcó a las calles para recibir a los subcampeones del mundo. El avión AR1971 de Aerolíneas Argentinas aterrizó en Ezeiza alrededor de las 18.20, procedente de Nueva York, donde el plantel había partido de madrugada tras la final perdida ante España.

El recibimiento combinó protocolo y fervor popular. En la pista, una guardia del Regimiento de Granaderos homenajeó al equipo con los acordes de Muchachos, mientras los jugadores descendían del avión junto al cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni y la dirigencia de la AFA.

La caravana avanzó luego en un micro descapotable hacia el predio Lionel Andrés Messi, escoltada por un fuerte operativo policial. A lo largo del trayecto, miles de hinchas se alinearon en las rutas y accesos para saludar a los futbolistas, ondear banderas y agradecer el esfuerzo de un equipo que volvió a instalar a Argentina en la élite mundial. La lluvia no impidió que la multitud se congregara en Ezeiza para ver pasar a los jugadores, que respondieron con gestos de gratitud desde el micro.

El regreso fue parcial: dieciséis futbolistas viajaron a Buenos Aires, mientras que otros diez se quedaron en Estados Unidos o partieron directamente a Europa para reincorporarse a sus clubes. Entre los que llegaron se encuentran Emiliano Martínez, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso, Thiago Almada y Nico González, entre otros. Lionel Messi y Rodrigo De Paul viajaron directamente a Miami y no participaron del recibimiento.

La AFA emitió un comunicado agradeciendo el apoyo masivo durante todo el Mundial y subrayó que, aunque el sueño del bicampeonato no se concretó, el vínculo entre la Selección y el pueblo argentino “trasciende cualquier resultado”.

En paralelo, el Gobierno nacional confirmó que no habría celebraciones oficiales inmediatas y que el recibimiento sería estrictamente protocolar, sin presencia del Poder Ejecutivo, para evitar cualquier lectura política del regreso. El presidente Javier Milei anunció que declarará feriado nacional el día que la Selección decida realizar una celebración pública, una fecha aún por definir.

Argentina recibió a sus subcampeones con una mezcla de orgullo, emoción y respeto. No hubo euforia desbordada ni festejos masivos organizados, pero sí un país entero acompañando a un equipo que, pese a la derrota en la final, volvió a demostrar que su identidad futbolística sigue siendo una de las más potentes del mundo.


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