RUSIA-UCRANIA
Kiev. PLC / Las cifras más recientes sobre las pérdidas humanas en la guerra de Ucrania dibujan un panorama devastador para las fuerzas rusas. Un informe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania, publicado el 25 de julio y citado por Kyiv Independent, calcula que Rusia ha perdido alrededor de 1 437 550 soldados desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Solo en las últimas 24 horas, las bajas rusas habrían ascendido a 1 450 efectivos. Estas cifras incluyen tanto a los fallecidos como a los heridos que han quedado fuera de servicio de manera permanente o temporal.
Aunque los números proceden de fuentes ucranianas, centros de estudios occidentales independientes coinciden en que las pérdidas rusas superan ampliamente a las ucranianas. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), con sede en Washington, estima que la proporción de bajas entre ambos bandos se sitúa “aproximadamente entre 2,5:1 y 2:1”, lo que sugiere que por cada soldado ucraniano fuera de combate, dos o incluso tres rusos han sufrido el mismo destino. Estas estimaciones se basan en análisis de campo, imágenes satelitales, informes de inteligencia y datos verificados de fuentes abiertas.
El Estado Mayor ucraniano, por su parte, no ha hecho públicas sus propias cifras de bajas, alegando secreto operativo y la necesidad de proteger información sensible en un conflicto que sigue siendo extremadamente dinámico. Sin embargo, tanto analistas militares como organizaciones independientes coinciden en que Ucrania también ha sufrido pérdidas significativas, aunque menores en comparación con las de Rusia.
La magnitud de las bajas rusas refleja el carácter de una guerra de desgaste que se ha prolongado mucho más de lo que el Kremlin anticipó. Las ofensivas fallidas, la falta de rotación adecuada de tropas, el uso de unidades mal entrenadas y la presión constante en múltiples frentes han contribuido a un nivel de pérdidas sin precedentes en la Rusia contemporánea. Para Ucrania, estas cifras refuerzan su narrativa de resistencia y eficacia militar, pero también subrayan el coste humano de un conflicto que no muestra señales de concluir.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo la guerra continúa devorando vidas a un ritmo alarmante. Las cifras, más allá de su dimensión estratégica, recuerdan que cada número representa una historia truncada en un conflicto que ha redefinido la seguridad europea y que sigue marcando el destino de millones de personas.
Descubre más desde Prensa Libre Cuba
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

















Sé el primero en comentar