RUSIA-LITUANIA
Estocolmo. PLC | Los servicios de inteligencia de Lituania han advertido que Rusia está evaluando la posibilidad de ejecutar ataques de “bandera falsa” contra infraestructuras críticas en los países bálticos utilizando drones ucranianos capturados o reconstruidos. La alerta, confirmada públicamente por el ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, ha encendido las alarmas en la región y en la OTAN, que ve en este posible escenario un intento del Kremlin de debilitar el apoyo internacional a Kiev.
Kaunas explicó que Rusia podría reutilizar restos de drones ucranianos derribados durante ataques contra instalaciones militares y energéticas en territorio ruso. Con esas piezas, Moscú sería capaz de ensamblar aparatos funcionales y emplearlos en una operación diseñada para simular un ataque ucraniano contra Lituania, Letonia, Estonia o incluso Polonia. Aunque no existen indicios de que el ataque sea inminente, la inteligencia lituana considera que Rusia está elaborando activamente varios escenarios.
El objetivo, según Kaunas, sería desacreditar a Ucrania, generar confusión dentro de la OTAN y presionar para reducir el apoyo militar y político a Kiev. Polonia y otros países bálticos ya habían advertido previamente de la posibilidad de sabotajes rusos como parte de una estrategia de guerra híbrida que incluye ciberataques, desinformación y daños a infraestructuras energéticas.
Expertos en defensa consideran el escenario plausible. Johan Huovinen, teniente coronel y profesor de la Escuela Superior de Defensa, señala que Rusia ha tenido acceso a numerosos drones ucranianos que no alcanzaron sus objetivos y cayeron en territorio ruso. Con esos restos, afirma, sería posible reconstruir un dron casi completo y emplearlo para atacar infraestructuras en los países bálticos o en Polonia, generando víctimas o daños materiales significativos.
Lituania ha reforzado la seguridad en torno a infraestructuras estratégicas como la terminal de gas natural licuado de Klaipėda, la interconexión eléctrica LitPol Link y la central hidroeléctrica de Kruonis. La decisión de hacer pública la advertencia podría ser, según Huovinen, un intento de adelantarse a cualquier incidente y dificultar que Rusia pueda ejecutar con éxito una operación encubierta.
En cuanto al riesgo para Suecia, Huovinen considera que es bajo en este momento. La amenaza, afirma, se concentra en los países bálticos y Polonia, donde Rusia podría buscar una primera provocación para influir en la dinámica regional y en la percepción internacional de la guerra.
La advertencia lituana se suma a un clima de creciente tensión en el norte de Europa, donde la guerra híbrida rusa ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en un riesgo operativo que los gobiernos ya están tomando en serio.
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