Basado en información publicada originalmente por el Washington Examiner
Varsovia, Polonia (PLC).– Polonia ha recordado a Estados Unidos que posee una experiencia única en la transición desde un sistema comunista hacia una economía de mercado, y que está dispuesta a ponerla al servicio de una eventual transformación en Cuba. Así lo declaró el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radosław Sikorski, en declaraciones recogidas por el Washington Examiner.
Durante un encuentro con periodistas en la sede del ministerio en Varsovia, Sikorski afirmó que su país está “perfectamente preparado” para asesorar a naciones que buscan abandonar estructuras estatistas y avanzar hacia economías abiertas, un proceso que Polonia vivió hace apenas una generación.
“Polonia puede aprovechar su experiencia directa de la transición de 1989 y del movimiento Solidaridad para asesorar a Cuba en una transición pacífica y democrática y en una reforma de mercado”, dijo Sikorski al Washington Examiner.
El ministro, que también ocupa la vicepresidencia del gobierno encabezado por Donald Tusk, recordó que la transición polaca fue “exitosa pero incómoda para la sociedad”, y que ese proceso dejó lecciones valiosas para otros países que enfrentan desafíos similares.
Una transición rápida y negociada
Polonia estuvo bajo un gobierno comunista respaldado por la Unión Soviética desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta 1989. A diferencia de otros países del antiguo bloque soviético, su transición fue rápida, negociada e incruenta, aunque con un fuerte impacto económico inicial. Ese giro permitió, sin embargo, el crecimiento sostenido y la integración plena del país en la Unión Europea y la OTAN.
Los antiguos dirigentes comunistas, señala Sikorski, se retiraron gradualmente de la vida política sin episodios de violencia ni purgas, un modelo que algunos analistas consideran relevante para transiciones pactadas en otros contextos.
Polonia busca influir en la agenda internacional sobre Cuba
Con un peso creciente en la UE y la OTAN —impulsado por su gasto en defensa y su posición estratégica en la frontera occidental de la Ucrania en guerra—, Polonia ha expresado su interés en apoyar los esfuerzos estadounidenses para promover cambios en Cuba.
El Ministerio de Asuntos Exteriores polaco ya ha dado señales en esa dirección. El año pasado, ayudó a seleccionar a la disidente cubana Berta Soler Fernández, líder de las Damas de Blanco, para recibir el Premio Solidaridad Lech Wałęsa, uno de los reconocimientos más importantes del país a activistas prodemocracia.
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