Venezuela vuelve a la calle: “Pongan la fecha, nosotros ponemos los votos”
CARACAS-MANIFESTACIÓN MARÍA CORINA MACHADO
Redacción Central
Caracas. PLC | La oposición venezolana regresó este jueves 22 de octubre a las calles de Caracas y otras ciudades del país con un mensaje que apunta directamente al futuro de la transición: elecciones presidenciales, liberación de los presos políticos y garantías para el regreso a Venezuela de Machado.
Miles de venezolanos participaron en las movilizaciones convocadas por Vente Venezuela y respaldadas por la Plataforma Unitaria Democrática. En la capital, alrededor de 2.000 personas se congregaron pacíficamente en Plaza Venezuela, según la cobertura de AFP. La movilización ha sido descrita como la mayor manifestación opositora desde la caída de Nicolás Maduro en enero.
“Elecciones YA y esta vez no nos van a robar”, decía una de las pancartas. Otra resumió todavía mejor el reclamo que comienza a dominar la nueva etapa política venezolana: “Pongan la fecha, nosotros ponemos los votos”.
No fue solamente una manifestación de respaldo a Machado. Fue también una advertencia a quienes conducen actualmente la transición: una promesa de elecciones sin fecha empieza a resultar insuficiente para un sector importante de la sociedad venezolana.
El partido de Machado, Vente Venezuela, reclama elecciones presidenciales en 2027. Entretanto, la presidenta interina Delcy Rodríguez ha prometido que habrá elecciones, pero hasta ahora no ha anunciado una fecha.
Ese vacío es precisamente lo que la oposición quiere convertir ahora en el centro de la batalla política.
La protesta también tuvo réplicas fuera de la capital. Se documentó otra manifestación en el estado de Táchira, mientras que opositores en Bolívar denunciaron el cierre de una vía donde tenían previsto manifestarse.
La jornada coincidió además con una fecha de enorme carga simbólica para la oposición. El 22 de octubre marca el aniversario de las primarias opositoras que en 2023 consolidaron el liderazgo nacional de Machado.
Desde fuera de Venezuela, Machado había llamado previamente a los venezolanos a movilizarse en familia, portar la bandera nacional y demostrar ante el mundo que el país continúa reclamando elecciones.
Tras conocerse las imágenes de las concentraciones, la dirigente reaccionó afirmando que los venezolanos constituyen “un pueblo decidido a ser libre” y presentó las movilizaciones como el comienzo de una nueva etapa de presión política.
La calle vuelve así a modificar el tablero venezolano.
Después de la salida de Maduro, la pregunta fundamental dejó de ser únicamente cuándo terminaría su gobierno. Ahora la cuestión es otra: qué vendrá después y quién tendrá derecho a decidirlo.
Para el movimiento encabezado por Machado, la respuesta parece cada vez más clara: el destino de Venezuela no puede quedar determinado exclusivamente por negociaciones entre las estructuras heredadas del chavismo, dirigentes políticos y actores internacionales. El proceso debe desembocar en unas elecciones en las que sean los venezolanos quienes decidan quién gobierna.
La ausencia física de Machado fue, paradójicamente, uno de los asuntos centrales de la protesta. Los manifestantes exigieron condiciones para su regreso y algunos mostraron pancartas con su imagen. AFP documentó precisamente a manifestantes cargando carteles con la fotografía de la dirigente opositora mientras reclamaban elecciones en Caracas.
Pero la jornada dejó también una señal inquietante.
Al concluir la protesta, Vente Venezuela denunció que siete trabajadores vinculados a los camiones de sonido de la manifestación habían sido detenidos por la Policía Nacional Bolivariana. Según la organización, desconocían entonces el paradero de seis personas identificadas y estaban confirmando la identidad de una séptima.
La denuncia resulta especialmente delicada porque se produce precisamente cuando Venezuela pretende avanzar hacia un escenario de mayores garantías políticas. Si manifestarse pacíficamente, trabajar en la infraestructura de una concentración o apoyar a una opción opositora continúa generando actuaciones policiales, la credibilidad democrática de la transición quedará sometida inevitablemente a escrutinio.
Y este es quizás el punto esencial de lo sucedido el jueves.
El problema venezolano ya no consiste solamente en desalojar a una determinada figura del poder. Una verdadera transición requiere instituciones que permitan competencia política, pluralismo, libertad para manifestarse y unas elecciones cuyo resultado sea respetado.
La movilización del 22 de octubre parece inaugurar esa nueva batalla.
Machado intenta transformar el respaldo político construido durante los últimos años en presión ciudadana para acelerar la convocatoria electoral. Su apuesta supone mantener abierta simultáneamente una batalla en dos terrenos: que pueda regresar al país y que los venezolanos sean llamados nuevamente a las urnas.
Por eso la frase que se escuchó este jueves en Caracas contiene una carga política mucho mayor que la de una simple consigna:
“Pongan la fecha, nosotros ponemos los votos.”
Después de años de autoritarismo, crisis, exilio y enfrentamiento político, la oposición vuelve a colocar la cuestión decisiva donde siempre debió estar: en el derecho de los venezolanos a elegir mediante el voto quién debe gobernarlos.
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