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La mala hora de los descendientes

Galina Brezhneva (1929 - 1998), la hija del líder soviético Leonid Brezhnev (1906 - 1982), mostrando las piernas mientras baila sobre una mesa durante una “fiesta casera”, Foto: Yuri Rybczynski, Rusia - cerca de Moscú, 1992

Por Pedro Valdés Madan

Estocolmo. PLC Debate — Los hijos y herederos de los capos de la nomenclatura castrista cubana encaran malos tiempos.

La “Dulce Vida” a que están acostumbrados, por gracia de apellidos privilegiados e intocables en la isla, que a muchos les posibilitó migración de lujo con exitosas empresas y agencias en territorio enemigo, comienza a resquebrajarse.

Los casos más sonados y recientes son los de las hijas del general Ulises Rosales del Toro y del exvicepresidente Carlos Lage, pero esa es solo la punta visible de un inmenso iceberg de fraude y corrupción encubierta.

El Nepotismo, que significa el favoritismo que ejerce una persona en un cargo de poder para otorgar empleos, ascensos o favores a familiares o amigos, es un fenómeno inherente al Socialismo, donde la kasta partidista todopoderosa coloca y acomoda a los suyos en lugares privilegiados, desde donde se pueda robar al por mayor los bienes de la Nación.

Un caso emblemático en ese sentido, que puede servir como punto de orientación para los hijitos del poder cubano, es el de Galina Brézhneva, la hija del Secretario General del Partido Comunista de la URSS, Leonid Ilich Brézhnev.

Galina creció entre los lujos protegidos que le otorgaba su apellido y era una persona intocable, que se convirtió en la jefa del contrabando de diamantes y piedras preciosas en el Moscú de los años 70.

Fue famosa por sus continuas borracheras y escándalos públicos, pero nadie se atrevía a llamarla al orden o tomar alguna medida, pues las consecuencias serían desastrosas.

Poco tiempo después de la muerte de su padre en 1982, comenzaron los cambios en el país y la Perestroika de Gorbachov, por lo que Galina Brézhneva perdió su estatus de privilegio supremo en la Unión Soviética.

Su tercer marido, un general soviético del Ministerio del Interior, fue encarcelado por corrupción y ella misma se vio envuelta en investigaciones, lo que acrecentó su adicción al alcohol. Debido a su frágil estado físico y mental, su propia hija la ingresó en una clínica psiquiátrica.

A Galina Brezhneva la persiguió el escarnio del nepotismo de su opulento pasado y terminó sus días como vagabunda pordiosera por las calles de Moscú.

Los cambios tocan la puerta en Cuba y el pueblo ve la diferencia entre sus miserias y carencias, y la opulencia de la nomenclatura castrista y sus descendientes.

Cuál será el futuro de las marielas y marielos de la nomenclatura castrista?

Enfrentarán a tiros la acción justiciera del pueblo o huirán como ratas, amparados en sus dobles nacionalidades?

En un mundo con acceso a la información será muy difícil mantener lo robado y camuflarse en cualquier país, intentando pasar inadvertidos.

Qué opina Ud. al respecto?


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