VENEZUELA-NEGOCIACIONES
Washington. PLC / Estados Unidos ha dado esta semana un espaldarazo decisivo a la oposición venezolana al asegurar que María Corina Machado podrá ser candidata una vez culminado el proceso de negociación con el chavismo, en el marco de la transición política que se discute en Caracas. El mensaje, transmitido por el Departamento de Estado y reforzado por la Embajada estadounidense en Venezuela, llega en un momento clave: la instalación de la mesa técnica y política paritaria entre representantes del chavismo y de la Asamblea Nacional de 2015, encargada de conducir los hitos y cronogramas de la transición democrática.
Washington ha reiterado que respalda plenamente los esfuerzos “liderados por venezolanos” para reconstruir las instituciones democráticas, ampliar las libertades políticas y avanzar hacia elecciones libres. Según el comunicado oficial, el proceso forma parte del plan de tres fases que Estados Unidos apoya para estabilizar el país, impulsar la recuperación económica y garantizar un futuro político abierto. La diplomacia estadounidense ha subrayado que la agenda acordada entre Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera —designada por EE.UU. para encabezar las conversaciones— incluye prioridades como el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral, el restablecimiento de garantías duraderas para la participación política y la recuperación de libertades cívicas esenciales.
La ausencia de Machado en la mesa ha generado tensiones dentro de la oposición, especialmente porque el sector mayoritario la reconoce como su principal líder y porque ella misma ha exigido que cualquier negociación incluya condiciones verificables para una elección presidencial transparente. Su propuesta previa, el llamado Manifiesto de Panamá, planteaba una negociación “seria, firme y responsable” con Delcy Rodríguez y con acompañamiento de Estados Unidos, con demandas como la liberación de presos políticos, la renovación del CNE y la normalización del espacio cívico y político.
A pesar de quedar fuera de la mesa inicial, Washington ha asegurado a los representantes opositores que Machado no será excluida del proceso electoral una vez se definan las garantías y el cronograma de transición. La oposición interpreta este compromiso como una señal de que Estados Unidos no permitirá que el chavismo utilice la negociación para consolidar un modelo de transición sin competencia real. El Departamento de Estado ha insistido en que la transición debe desembocar en una elección presidencial libre, con participación plena de todos los actores políticos.
La mesa técnica y política instalada en Caracas se reúne esta semana para definir los primeros hitos del proceso. Según el comunicado de la Asamblea Nacional, la agenda incluye la reconstrucción institucional, la consolidación de la paz y la búsqueda de un futuro de bienestar para los venezolanos. La presencia de Dinorah Figuera en Caracas, tras ocho años de exilio, simboliza el respaldo estadounidense y marca un giro en la estrategia de Washington, que ahora apuesta por una transición negociada con participación directa de actores institucionales del chavismo.
El chavismo, por su parte, ha abierto la mesa en medio de la transición ideológica liderada por Delcy Rodríguez, quien busca proyectar una imagen de estabilidad tras la captura de Nicolás Maduro y en un contexto de crisis humanitaria agravada por los terremotos del 24 de junio. La interlocución con la oposición se presenta como un intento de recomponer legitimidad interna y externa, aunque sectores del oficialismo recelan de una negociación que consideran impulsada por Washington.
La oposición mayoritaria insiste en que la transición debe incluir garantías verificables, un cronograma electoral oportuno y la restitución plena de derechos políticos. La promesa estadounidense de que Machado podrá competir se convierte así en un elemento central para mantener la cohesión interna y evitar que el proceso derive en una transición controlada por el chavismo.
La semana será decisiva. La mesa técnica y política deberá demostrar si es capaz de avanzar hacia acuerdos concretos o si la exclusión inicial de Machado y las tensiones internas del chavismo terminarán por bloquear el proceso. Por ahora, Washington ha dejado claro que su apoyo está condicionado a que la transición conduzca a una elección democrática real, con todos los candidatos habilitados y con garantías plenas para la oposición.
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