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La Pastora es Divina, pero tampoco acepta transferencias

Recientemente, una amiga acudió a comer a La Divina Pastora; con su familia más cercana, y quedaron encantados con la "espectacular" comida, la calidad del servicio, las vistas de La Habana y el precio; comieron cuatro personas por 45 mil pesos (unos 57 dólares, al cambio de El Toque), propina incluida. Foto archivo del restaurante La Divina Pastora

Por Carlos Cabrera Pérez

Madrid. PLC Opinión/sátira política | La bancarización; léase corralito financiero, ha fracasado con un, dos, tres golpes de mocha y el Banco Central (BC) la tiró para la tonga, con una suavización; en tiempo récord, de exigencias de limitación de pagos en efectivos al ritmo que impone la triste realidad que hoy acompaña a la mayoría de los cubanos y de la que no se salvan siquiera los privilegiados que aún pueden cenar en un restaurante.

Recientemente, una amiga acudió a comer a La Divina Pastora; con su familia más cercana, y quedaron encantados con la “espectacular” comida, la calidad del servicio, las vistas de La Habana y el precio; comieron cuatro personas por 45 mil pesos (unos 57 dólares, al cambio de El Toque), propina incluida.

Pero, con los compadres siempre hay un runrún, el problema vino a la hora de pagar porque el pájaro verde oliva tampoco acepta pagos digitales ni transferencias, solo “cachirulo”; neologismo cubiche del yuma cash.

Los compañeros de Gaviota, S. A. y sus socios privados en La Divina Pastora también incumplen parcialmente la norma estatal de aceptar pagos digitales y/o transferencias bancarias, presionando a sus clientes para que paguen en efectivo.

La empresa militar no es excepción, solo parte de una regla establecida por operadores estatales y privados ante el limbo legal promovido por la dictadura más decrépita de Occidente; con larga tradición y eficacia en amargarle la vida a la mayoría de los cubanos, porque su mecanismo de dominación de las masas funciona como un campo de obstáculos para competencias de perros amaestrados.

Fuentes del FARINT aseguran que La Divina Pastora, funciona como cooperativa gestionada por efectivos de Gaviota asociados con los civiles Alejandro García (Comercial) y la joven chef Lorena Vega-Beuggie; quienes han aportado dinamismo y buen hacer a la gestión de un restaurante que cerró sus puertas en 2013, despidiendo a más de una veintena de trabajadores, que no pudieron o no quisieron asumir la fórmula de mutualidad empresarial. No he podido contrastar estos datos con otras fuentes.

Una especialista del Ministerio de Economía, que pidió no ser identificada, comentó que, en la mayoría de negocios particulares, sus gestores negocian con clientes y proveedores límites para pagos electrónicos y reconoció que los pequeños y medianos propietarios también necesitan efectivo y sufren penalidades bancarias, apagones y las deficiencias de ETECSA; otro de los amargadores de la vida cubana.

EL BANCO DESASTRE

La casta enguayaberada lleva intentando establecer un sistema de pagos digitales desde 2022 y solo ha conseguido meter a sus víctimas en un bucle perverso.

¿Cómo puede el Estado exigir que los cubanos paguen electrónicamente, si una parte de los establecimientos no acepta esos pagos y los negocios estatales y privados padecen dificultades para convertir sus ingresos bancarios en efectivo?

En el capitalismo, los pagos digitales son el pan nuestro de cada día y los Estados regulan, pero no están todo el tiempo pontificando en medios de prensa sobre un mecanismo que data de la década del 50 del siglo pasado.

Pero en Cuba no arrancó hasta 1989, con una limitada red de terminales de punto de venta (TPV) de Fincimex y, en1997, comenzó el pago de salarios mediante tarjetas magnéticas a trabajadores del Ministerio del Transporte; ese año también se instalaron los primeros cajeros automáticos y comenzó el servicio de tarjetas magnéticas de la cadena RED.

La primera resolución sobre la limitación de pagos en efectivo, data del 29 de diciembre de 2021, cuando el Banco Central (BC) emitió su Resolución 369, limitándolos a 2.500 pesos, el 2 de agosto de 2023, el BC amplió el límite hasta cinco mil pesos (Resolución 111) y, el 17 de julio de este año, suspendió la aplicación de los artículos 4 y 5 de dicha norma. El ballú de Lola sobrecumpliendo los planes en saludo a la efeméride del Moncada.

Artículo 4. Se establece un límite máximo de cinco mil pesos cubanos por operación para los cobros y pagos en efectivo que se deriven de una relación contractual entre los sujetos de esta Resolución, así como para el incremento de caja chica destinada a pagos menores.

Artículo 5. Las operaciones de cobros y pagos que superen la cifra de cinco mil pesos cubanos, se realizan mediante los instrumentos de pagos y títulos de crédito distintos del efectivo, y se prioriza que se ejecuten por los canales electrónicos de pago.

La Resolución 74/2026 del BC suspendió la aplicación de ambos artículos desde julio, hasta que las condiciones del país permitan restablecerla. O sea, hasta nunca, porque la bancarización, que fue un intento de corralito financiero, especialmente después que el Estado jinetero perdió el control de las Remesas monetarias de la solidaria y esquilmada emigración, ha fracasado como sucumbieron la Batalla de la papa, que dejó a los cubanos sin puré y papitas fritas; la Tarea ordenamiento, que parecía inspirada por Carilda Oliver Labra; los Precios topados, que dispararon la inflación y la escasez, o la Revolución energética que ha sumido a Cuba en oscuro oprobio.

El ex dirigente Joaquín Benavides Rodríguez, nada sospechoso de estar pagado por la CIA, defiende desde 2021, la capitalización de las Remesas, con lúcidos argumentos; cifrándolas en 2.500 millones de dólares anuales que, multiplicados por 33 años que llevan funcionando los envíos de dinero desde Miami y otras playas de extravío, serían 82 mil 500 millones de dólares estadounidenses; en su mayor parte, jineteados por el comunismo de compadres.

“Aplíquese una cifra media de 2500 millones por año, que posiblemente nunca haya sido inferior a esa, y se podrá tener una idea aproximada del volumen de recursos financieros que hubiesen podido ser mejor utilizados, además de en el consumo, y en otras como las actividades comerciales importadas, las inversiones inmobiliarias y en determinados casos suntuarias; en la inversión productiva desarrollada por miles de pequeños y medianos productores privados en especial en la agroalimentaria”, sostuvo Benavides en su ágil Blog El estado como tal.

Visto el caso y comprobado el hecho, la mayoría de los cubanos; incluido el segmento que ensaya el capitalismo, están como la vieja copla popular española, de autor desconocido: Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio; contigo, porque me matas, y sin ti, porque me muero…


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