Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Depresión en Miami y pánico en La Habana

Hasta noviembre de 2028, el trumpismo tiene margen para cambiar todo lo que deba ser cambiado, sustituyendo el narcisismo y la grosería por valores republicanos que llevaron a la Casa Blanca a personalidades tan dispares como Roosevelt y Reagan. Imagen generada por IA| ©PLC

Por Carlos Cabrera Pérez – Prensa Libre Cuba -Opinión

Madrid. PLC Opinión | La democracia estadounidense volvió a mostrar su grandeza con el revolcón electoral que los votantes han propinado al Partido Republicano, haciéndole perder ambas cámaras legislativas y dando un sonoro varapalo a Donald Trump; derrota que ha generado depresión en el Miami de opositores y metecabezas apadrinados por la Casa Blanca, y pánico en La Habana porque nada es más peligroso que un Narciso herido y el 73% de los cubanoamericanos apoya una acción militar contra el castrismo.

Los demócratas han conseguido revertir mayorías en territorios tradicionalmente republicanos y ampliar su presencia parlamentaria, en un resultado que convierte los dos últimos años de la presidencia de Trump en un escenario de confrontación con un Congreso examinador y pugnaz, para preparar el posible desembarco de la nave azul -no confundir con los Industriales- en la Casa Blanca, en 2028.

La nueva mayoría demócrata podrá bloquear iniciativas legislativas, condicionar los nombramientos presidenciales y abrir investigaciones parlamentarias sobre la Administración, aunque Trump conserva el veto presidencial, pero pierde buena parte de la capacidad de impulsar su programa sin negociar con la oposición. El resultado abre, además, la carrera por el liderazgo de ambos partidos de cara a 2028 y plantea una pregunta inmediata para los republicanos: ¿cómo afrontar la sucesión política de un presidente que convirtió el mid term en un plebiscito sobre su gestión?

El vuelco más simbólico se produjo en Texas, donde el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton en la carrera por el Senado, mientras Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott y puso fin a más de tres décadas de dominio republicano en ese cargo. Hinojosa será la primera mujer latina en gobernar el estado. El resultado texano se completó con avances demócratas en varios distritos congresionales y otras elecciones estatales. Los demócratas recuperaron escaños senatoriales en Kansas, Iowa, Ohio, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur. Entre sus victorias destaca el regreso al Senado del exsenador Sherrod Brown, en Ohio.

Los republicanos perdieron en los Malls, las gasolineras, las inmobiliarias, Wall Street, la Reserva Federal y por la limpieza de inmigrantes, encargo de la oligarquía financiera que ya no necesita tantos brazos por los avances de la robótica y la Inteligencia Artificial, que quitarán muchos puestos de trabajo en el mundo desarrollado; incluidos sectores tradicionales de empleo de mano de obra importada como la agricultura y ganadería, la industria y parte de los servicios.

Durante la campaña, agentes de influencia castrista en Estados Unidos y curas de closet avivaron la cínica tesis de que los americanos se quedarían sin trabajadores que les recoja las cosechas, la basura, les limpie las casas y sirvan el cofee and milk con Pie de manzana; ya saben los emigrantes que ese palo tiene jutías y el escaso respeto que le dispensan los rojos, rosados y verdolagas.

Las naciones productoras de emigrantes tendrán que replantearse su estrategia de convertir a parte de sus ciudadanos en desplazados emisores de remesas y apostar por la creación de riqueza y justicia en sus países; reto que brinda una oportunidad a la derecha, siempre que pode las pasiones autoritarias de algunos de sus líderes locales, tan del gusto de los duros del Versailles y redes sociales.

¡Yo sufriendo en Miami y tú gozando en La Habana!

Miami, que mayoritariamente había convertido al León de la Metro en su hombre pródigo del siglo XXI, entrará en depresión junto con los cubanos aplastados por la dictadura más cañenga de Occidente, pero en los cuarteles de la desvencijada Habana cundirá el pánico porque la fiera nunca es más peligrosa que cuando está herida y el 73% de los cubanoamericanos apoyan el ñámpiti y gorrión a la casta verde oliva y enguayaberada.

Cubanos de Miami están hartos de que la dictadura más cañenga de Occidente los jinetee a la cara, de pagar precios de billetes interoceánicos por vuelos de media hora y tarifas de recargas telefónicas infladas por Etecsa, de cargar como arrias de mulos paquetes con jama, medicina, ropa, calzado, paneles solares y Ecoflows. ¿Hasta cuándo son los 15 de Yaquelín?

Las pocas cabezas sensatas que quedan en La Habana saben que incluso un triunfo electoral demócrata en las presidenciales de 2028 no significaría una vuelta de Washington a la mansedumbre porque demócratas han estado a punto de derrotar a legisladores cubanoamericanos en liza y guardan el portazo a Obama, como una afrenta y la bronca entre talibanes y federales; encallando las negociaciones con Langley, los han convencido de que el castrismo es incorregible.

Los bobos solemnes dirán ¡presente!, proclamando otra aplastante victoria de la revolución; mientras los más precavidos habrán encendido una vela a San Judas Tadeo, abogado de causas imposibles, para que Trump -necesitado de un gesto que anime a sus huestes- no barra a la dinastía Birán-Siboney y a sus criados.

También habrá superávit de pazguatos miopes en Miami y otras playas de extravío que convirtieron la contienda en una pelea entre comunismo y libertad; fruto de la huella totalitaria que dejó Fidel Castro en sus almas, caleseros que no dudarán en entrar al trapo de modositos rosados, que apenas podrán disimular su contentura porque ganaron quienes creen suyos.

En términos prácticos, las pensiones medias y bajas en Estados Unidos, recibirán, a partir de enero, una inyección mensual de unos 75 dólares; en correspondencia con el índice de inflación, otra de las causas de la derrota republicana. Desgraciadamente, los jubilados cubanos llegarán al 68 aniversario de la revolución con el dólar a mil pesos o más y ellos saben lo que significa tanta afrenta en sus costillas.

Si la gran victoria de Trump fue la respuesta de la sociedad estadounidense -la única capaz de generar su propia contracultura- a los males y pifias demócratas, la gran victoria de los burros azules de este martes es el antídoto americano a los errores y excesos de un hombre que secuestró a un partido y creyó que en un mandato podría revertir los déficits y distorsiones acumulados durante años de políticas fallidas de ambas formaciones.

El resultado obliga también a la oposición anticastrista a mirarse por dentro, repensar estrategias y alejarse de cualquier enfoque binario porque política es territorio -que no tiene-, sensibilidad y capacidad de diálogo con todas las fuerzas políticas, legitimadas por el voto ciudadano en sus países.

Lo malo que tiene apostar por un solo caballo es que el hipódromo electoral te da sorpresas, como la puta solapiá a Pedro Navaja, pero también es el escenario más legítimo para mostrar valores y programas, salpicado con la sal gruesa inherente a las campañas, pero evitando que la pancarta suplante el contenido.

Hasta noviembre de 2028, el trumpismo tiene margen para cambiar todo lo que deba ser cambiado, sustituyendo el narcisismo y la grosería por valores republicanos que llevaron a la Casa Blanca a personalidades tan dispares como Roosevelt y Reagan. Theodore defendía un poder presidencial muy amplio para intervenir en la economía, y Ronald proclamaba la reducción del Gobierno, pero terminaron siendo dos de las figuras que más influyeron en la transformación de la identidad política republicana y Estados Unidos.

Ambos lados cubanos tendrán que elegir entre realismo y fantasía, identificando como único adversario a la decrépita dictadura y tejiendo alianzas con calidad democrática. Mientras no se fragüe este pacto por Cuba, lo que queda de nación seguirá viviendo de espejismo en espejismo y ¡son 14!. Van ya catorce presidentes yumas y el bicho sigue ahí.


Descubre más desde Prensa Libre Cuba

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde Prensa Libre Cuba

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo