CUBA-ECONOMÍA-CRISIS
Redacción Central
La Habana. PLC | La pérdida de valor del peso cubano vuelve a colocar a las divisas en niveles excepcionalmente altos. El dólar estadounidense alcanzó este domingo una referencia de 834 pesos cubanos (CUP) en el mercado informal, mientras el euro llegó a 929 CUP, dos de los valores más elevados registrados durante los últimos 30 días, según la tasa de cambio de CiberCuba. Los datos fueron recogidos también por Infobae.
Las cifras tienen una contundencia particular: un dólar se encuentra solamente a 16 pesos de la barrera de los 850 CUP y el euro a 71 pesos de los 1.000. Esto no significa que esas cotizaciones vayan necesariamente a alcanzarse, pero muestra la dimensión que ha adquirido la devaluación de facto de la moneda nacional en las operaciones informales.
El movimiento tampoco constituye una oscilación aislada de una jornada. En siete días, la referencia del dólar pasó de 807 a 834 CUP, un aumento de 27 pesos, aproximadamente un 3,3%. El euro avanzó desde 904 hasta 929 CUP en el mismo período, unos 25 pesos o cerca del 2,8%.
El viernes, el dólar había terminado en 830 CUP y el euro en 919. Al cierre del sábado, el dólar ya se situaba en 834 y el euro en 925 CUP, antes de que la moneda europea volviera a avanzar el domingo.
Detrás de estos números se encuentra uno de los problemas más graves de la economía cubana: la enorme distancia entre el peso en el que la mayoría de los trabajadores recibe sus ingresos y las monedas fuertes que determinan el precio efectivo de numerosos bienes y operaciones.
Tomando únicamente como referencia la cotización media informada el domingo, 100 dólares equivalen a 83.400 pesos cubanos y 100 euros a 92.900. Es una comparación puramente cambiaria, pero permite comprender la enorme cantidad de moneda nacional necesaria para adquirir cantidades relativamente modestas de divisas.
La situación adquiere todavía mayor relevancia porque distintas referencias del mercado informal muestran prácticamente el mismo nivel para las principales divisas. Otra medición publicada el domingo situó al dólar en 835 CUP y al euro en 930 CUP.
Hay, sin embargo, una diferencia importante en el comportamiento de la denominada Moneda Libremente Convertible (MLC). La referencia de CiberCuba la situó en unos 536 CUP el domingo por la mañana, frente a 585 al cierre del sábado. La publicación advierte además de las peculiaridades de esta cotización y del volumen reducido de operaciones que puede respaldarla.
Ese dato exige cautela. Otras mediciones ofrecían el mismo domingo cifras considerablemente diferentes para la MLC. Directorio Cubano, citando una actualización de elTOQUE, informó de 685,62 CUP. Las metodologías y fuentes de precios no son idénticas, por lo que no resulta correcto presentar una única cifra de la MLC como valor indiscutible de todo el mercado informal.
También debe hacerse una precisión respecto de la fuerte variación registrada durante el último mes. CiberCuba reconoce que parte de la diferencia mensual puede estar relacionada con ajustes metodológicos de su índice y no exclusivamente con una depreciación de mercado.
Pero incluso introduciendo esa cautela, la tendencia reciente del dólar y del euro resulta inequívoca en las referencias publicadas: ambas monedas se encuentran en niveles muy altos y han aumentado durante la última semana.
Para el cubano que depende fundamentalmente de ingresos en pesos, el problema no consiste simplemente en observar cómo cambia una cifra en una tabla. La tasa informal se ha convertido en un termómetro de la desconfianza hacia la moneda nacional y de la creciente brecha entre quienes tienen acceso a divisas y quienes dependen exclusivamente del CUP.
El Gobierno puede fijar tasas administrativas y mantener diferentes mecanismos monetarios, pero existe una realidad que escapa en buena medida de esas decisiones: cuánto está dispuesto a entregar un ciudadano en pesos para conseguir un dólar o un euro.
Este domingo, esa respuesta vuelve a ser demoledora para la moneda cubana: alrededor de 834 pesos por un dólar y 929 por un euro.
Y quizás esa sea la cifra que mejor resume la profundidad de la crisis: mientras el dólar se aproxima a los 850 pesos y el euro comienza a divisar la frontera simbólica de los 1.000, para millones de cubanos la moneda en la que cobran pierde capacidad frente a las divisas que sirven cada vez más como refugio y referencia económica.
No es solamente una crisis cambiaria. Es, sobre todo, una crisis de confianza en el peso cubano.
Descubre más desde Prensa Libre Cuba
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




















Sé el primero en comentar