CUBA-DERECHOS HUMANOS-PERIODISMO INDEPENDIENTE
La persecución del periodismo independiente vuelve a poner en evidencia las restricciones a la libertad de expresión en Cuba.
Por Marta Pérez | Prensa Libre Cuba
Estocolmo. PLC | En Cuba, ejercer el periodismo independiente continúa siendo una actividad de alto riesgo. El caso de Henry Constantín Ferreiro, director de La Hora de Cuba, vuelve a mostrar las consecuencias que pueden enfrentar quienes investigan, informan y publican al margen de los medios controlados por el Estado.
Constantín permanece detenido desde el 16 de septiembre y actualmente se encuentra en prisión preventiva en Kilo 7, en Camagüey, acusado de un presunto delito de desobediencia.
Su situación se agravó después de que las autoridades penitenciarias afirmaran haber encontrado un cuchillo artesanal entre sus pertenencias durante una requisa. El periodista niega que el objeto le pertenezca y sospecha que fue colocado deliberadamente para incriminarlo. Como consecuencia, fue enviado a una celda de castigo durante al menos 15 días, una medida que le impide recibir las visitas previstas y realizar las llamadas telefónicas que tenía autorizadas.
Ante estos hechos, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) presentó el 16 de octubre una queja formal ante la Fiscalía Provincial de Camagüey, con copia a la Fiscalía Militar, y solicitó que se investigue la posibilidad de una manipulación de pruebas. La organización también denunció irregularidades relacionadas con la localización del expediente penal, una situación que, según el OCDH, dificulta el trabajo de la defensa y prolonga la incertidumbre sobre el proceso.
Los hechos denunciados requieren una investigación independiente y con todas las garantías. Pero el caso de Constantín difícilmente puede analizarse de manera aislada del contexto de hostigamiento que durante años ha acompañado al ejercicio del periodismo independiente en Cuba.
La censura como instrumento de intimidación
Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), la actual es al menos la decimonovena detención de Henry Constantín relacionada con su trabajo periodístico. La organización también ha documentado arrestos anteriores y recuerda que el periodista tiene prohibida la salida de Cuba desde 2019.
Las detenciones, los interrogatorios, las restricciones de movimiento y las dificultades para desarrollar libremente su profesión forman parte de una trayectoria marcada por el enfrentamiento entre el periodismo independiente y un sistema que restringe severamente el espacio para la información crítica.
El problema no es solamente el encarcelamiento de un periodista. Es también el mensaje intimidatorio que situaciones como esta transmiten al resto de quienes, desde dentro de Cuba, intentan investigar, cuestionar y contar una realidad diferente de la que ofrecen los medios oficiales.
La libertad de prensa pierde su contenido cuando informar puede terminar convirtiéndose en motivo de detención, persecución o castigo.
La Hora de Cuba, una voz que no debe ser silenciada
La Hora de Cuba se ha convertido en una de las voces del periodismo independiente que continúa trabajando desde el interior de la isla.
En 2026, el medio recibió reconocimiento internacional de Civil Rights Defenders. Henry Constantín, sin embargo, no pudo viajar a Estocolmo para recibir el premio debido a la prohibición de salida del país que pesa sobre él desde 2019.
La contradicción resulta difícil de ignorar: mientras el trabajo de La Hora de Cuba es reconocido internacionalmente, su director permanece encarcelado en una prisión de Camagüey.
Pese a las presiones, el equipo del medio continúa ejerciendo el periodismo desde dentro de la isla. Esa permanencia adquiere un significado especial en un contexto en el que informar con independencia puede tener un elevado costo personal.
Defender a Henry Constantín es defender la libertad de expresión
Desde Prensa Libre Cuba expresamos nuestra solidaridad con Henry Constantín, su familia y todos los integrantes de La Hora de Cuba.
Exigimos su liberación, garantías para su integridad física y el respeto pleno de su derecho a la defensa. Asimismo, consideramos imprescindible una investigación independiente y transparente sobre las irregularidades denunciadas durante el proceso.
El OCDH ya había reclamado el 25 de septiembre la puesta en libertad del periodista, al considerar injusta y desproporcionada la prisión preventiva impuesta en su contra y denunciar obstáculos al ejercicio de su defensa y al procedimiento de habeas corpus.
La comunidad internacional no debería permanecer indiferente ante las restricciones que enfrentan quienes ejercen el derecho a informar en Cuba.
Un régimen puede controlar los medios oficiales, silenciar opiniones incómodas y encarcelar periodistas, pero difícilmente puede borrar la realidad que esos periodistas documentan.
Defender a Henry Constantín significa defender algo que trasciende su caso personal: el derecho de los cubanos a expresarse libremente, a acceder a información sin censura y a vivir en una sociedad donde cuestionar al poder no conduzca a la persecución.
Libertad para Henry Constantín. Solidaridad con La Hora de Cuba. El periodismo no es un delito.

Marta Pérez nació en Cuba y vive en Suecia desde 1994. Se formó en Kiev y en la Universidad de Linköping, y trabaja como consultora especializada en tecnología, procesos empresariales y transformación digital. Comprometida con la defensa de la libertad, los derechos humanos y la democracia en Cuba, forma parte de la directiva de la Alianza Sueco-Cubana por la Democracia. Asimismo, dirige la sección internacional y colabora como columnista en Prensa Libre Cuba.
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