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La Che Guevara parece que tampoco llegará a los 40

"El dinero de ese crédito no se empleó en nada", aseguró la viceministra, porque los fondos eran administrados desde Rusia y no se habían transferido a Cuba. Putin sabe de qué pata cojean los piratas verde oliva del Caribe y puso el billetaje a buen recaudo. Fotos Radio Jaruco Facebook

Por Carlos Cabrera Pérez – Prensa Libre Cuba

Madrid. PLC. Análisis-Sátira política | El azar concurrente, que diría José Lezama Lima, ha querido que la termoeléctrica Ernesto Guevara de la Serna haya cogido candela a los 39 años de nacida; justo la edad que tenía el guerrillero argentino, cuando fue asesinado en Bolivia, y ahora mismo sus tres unidades estén fuera de combate por incendio, avería y mantenimiento; respectivamente y según la UNE.

Los colegas de Radio Jaruco hicieron una adecuada cobertura del incendio de grandes proporciones, como muestran sus hitos informativos de este jueves, perfectamente coordinados con la emisora La voz del litoral, que cubre el municipio de Santa Cruz del Norte, donde está situada la CTE Ernesto Guevara.

A las siete menos cinco de la mañana, Radio Jaruco reportó el inicio del fuego en la unidad Uno de la vieja termoeléctrica soviética y difundió imágenes en su web de las llamas y la columna de humo visible desde varios kilómetros de distancia.

A las nueve y veinte, Radio Jaruco reportó que el incendio persistía, aunque las llamas empezaban a bajar de intensidad, como contó por teléfono Amparo Álvarez, directora de La voz del litoral.

A esa hora, bomberos de Santa Cruz del Norte y de otros municipios cercanos de la provincia de Mayabeque intentaban apagar el fuego.

A las diez y 24, tres horas y veintinueve minutos después de iniciado, Radio Jaruco comunicó que el fuego había sido apagado y publicó en su web imágenes de los destrozos, aclaró que no había víctimas mortales ni quemados y que el área incendiada seguía bajo vigilancia.

En un resumen noticioso posterior, Radio Jaruco informó que una fuga de aceite en la parte frontal del rotor de la Unidad Uno de la termoeléctrica había sido la causa del siniestro, detectada por uno de los trabajadores, que dio la voz de alarma y se activaron los protocolos de seguridad antiincendios.

La cobertura de Radio Jaruco ofreció imágenes directas del incendio, una somera explicación técnica de su origen y un seguimiento de su extinción; a falta de una explicación más detallada de la causa del fuego, una cuantificación económica de las pérdidas provocadas por las llamas y una fecha aproximada de cuándo podrá la CTE de Santa Cruz del Norte volver a generar, cuando más falta hace a Cuba.

EL COMANDANTE GORBACHOV Y MANDÓ A PARAR

La CTE Ernesto Guevara de la Serna tardó ocho años en construirse; de 1983-1991, aunque su proyecto original nunca se materializó porque llegó el comandante Gorbachov y mandó a parar; años más tarde, el zar Putin quiso concluir la tarea, pero Cuba no puso el 10% que exigía el acuerdo bilateral.

En 1991, quedaron pendientes tres unidades de 200 MW cada una, que habrían elevado la capacidad total de la termoeléctrica a 900 MW, pero la voladura del comunismo soviético acabó con la quinta y con los mangos de Baraguá y puso al comandante en jefe del tumbe a pedir el petróleo por señas hasta que el bailarín de joropos Hugo Chávez se le apareció vestido de María Lionza, la milagrera de Yaracuy.

En 2015, Rusia concedió a Cuba un crédito de 1.300 millones de dólares estadounidenses para completar la Ernesto Guevara y añadir una nueva unidad de generación a la CTE Máximo Gómez, ubicada en Mariel, al oeste de La Habana y distante a unos 83 kilómetros, que es un bonito paseo por el litoral norte occidental.

En 2022, cuando los apagones comenzaban a formar parte del deteriorado paisaje cotidiano en el primer territorio libre de electricidad en América, Tatiana Amarán Bogachova; viceministra de Energía y Minas, aclaró que su gobierno no había destinado el crédito ruso a otros usos, sino que nunca olieron esa sabrosa estilla verdolaga porque el Kremlin exigió que el Palacio de la Revolución asumiera el 10%; unos 120 millones de dólares estadounidenses, que debían cubrir la creación de facilidades temporales y campamentos de vida para los constructores y técnicos especializados.

Amarán contó que los trabajos preparatorios para materializar el acuerdo con Rusia transcurrieron entre 2016 y 2019, que la pandemia de coronavirus ralentizó los intercambios y que la invasión rusa a Ucrania provocó nuevos retrasos.

“El dinero de ese crédito no se empleó en nada”, aseguró la viceministra, porque los fondos eran administrados desde Rusia y no se habían transferido a Cuba. Putin sabe de qué pata cojean los piratas verde oliva del Caribe y puso el billetaje a buen recaudo.

CASI DOS QUINQUENIOS Y MEDIO DE AVERÍAS

La unidad Uno, la incendiada este jueves, es las más vieja de las tres y entró en funcionamiento en 1987; mientras proseguía la construcción de los generadores Dos y Tres, que se concluyeron entre 1988 y 1991, según documentación de la termoeléctrica, que padece -como la mayoría de sus primas hermanas- de envejecimiento tecnológico y repetidas averías en calderas, turbinas, generadores eléctricos y componentes mecánicos.

Una fuente accesible para investigar el historial de averías de esa planta es un trabajo de Miriam Filgueiras Sainz de Rozas y Dany Oscar Díaz Vélez, titulado “Gestión de fallos eléctricos en los turbogeneradores TBΦ100 de la central eléctrica Ernesto Che Guevara”, publicado en 2023 en la revista cubana Ingeniería Eléctrica.

El texto, que abarcó el período 2014-2019, analiza incidencias de las tres unidades y ofrece datos sobre sus fallos mecánicos, eléctricos, de turbina y de caldera. Su resumen señala que las unidades de 100 MW suelen generar entre 80 y 90 MW; en las condiciones estudiadas.

La unidad Dos es la campeona con 182 roturas, la Uno subcampeona, con 166 fallos y la Tres medalla de bronce, con 127. Es decir, en ese quinquenio, las averías detectadas sumaron 475, a razón de 95 por año; con especial incidencia en problemas mecánicos, 256; turbinas, 91; calderas, 65; fallos eléctricos 38, causas externas, 22 y automáticos, 3.

La conclusión más importante de los investigadores fue que los problemas mecánicos constituyen la avería predominante, pero las incidencias en turbinas y calderas también tienen un peso significativo; es decir, Santa Cruz -aún en un escenario de normal abastecimiento de combustible- fallaba, falla y fallará; como ocurre con el resto de termoeléctricas cubanas; aunque unas están más deterioradas que otras.

Filgueiras y Díaz Vélez prestaron especial atención a los problemas causados por los generadores eléctricos acoplados a las turbinas y documentaron intervenciones para modernizar sus sistemas de aislamiento y excitación, que se produjeron en 2004, 2012 y 2014; la más remota en la unidad Dos y la más reciente en la Tres. La unidad que se incendió ayer fue intervenida en 2012. En las unidades Uno y Dos se modernizaron el aislamiento, el sistema de sellado y la excitación del rotor. En la unidad 3 se modernizó el sistema de excitación del rotor.

La unidad Dos de Santa Cruz; como la entrañable Guiteras, sufre de retrasos en sus mantenimientos previstos; la Tres padece de problemas de aislamiento en sus rotor y estator y de desajuste en la conexión del circuito magnético con la carcasa del generador y -en el conjunto de los generadores de las tres unidades- hay fallos por insuficiente aislamiento, derivaciones a tierra y en los sistemas de excitación. Por si fuera poco, las protecciones eléctricas pueden provocar desconexiones ante condiciones anormales, como potencia inversa o fallos de aislamiento.

Resulta paradójico que una termoeléctrica tenga uno o más pases a tierra y que siendo una de las mayores fuentes de excitación (léase empingue de los cubanos) fallen sus excitadores.

Quizá sería oportuno que la combatiente Mariela Castro Espín; una vez regrese de su fatigoso viaje a la Italia neoliberal y consumista de pastas y pizzas, mueva los caracoles y viaje a Santa Cruz del Norte, custodiada por los más afamados babalawos área dólar para que hagan una misa espiritual en la que se manifiesten los espíritus de Ángel Custodio Arce Fernández, Israel Castellanos González, José Chelala Aguilera, Mónia Krause-Fuchs y Celestino Álvarez Lajonchere; los mejores sexólogos del siglo XX cubano.

Para no alborotar al frente gay-lésbico, la compañera Mariela podría auxiliarse con el historiador Abel Sierra Madero, que ha investigado la homosexualidad, el homoerotismo y las sexualidades disidentes en la historia cubana; y encargar al repentista el Kíkiri de Cisneros una fusión en punto guajiro de Canción antigua a Che Guevara y Che comandante; que no le será difícil porque, cuando arma bulla de gallito Farinelli, convulsiona como si le estuvieran dando corrientazos.

Prendan una vela a San Judas Tadeo; abogado de lo imposible y de los desesperados, y canten:

Por Mayabeque va el Che,

con linterna y con su asma.

¿Dónde estás, Che, que me pasma

tu sombra? ¿Dónde se fue?

—En lo oscuro quedaré,

caballero de lunfardo,

con mi traje de leopardo.

—¿Y tu voz? —Queda en la llama,

que hasta la noche reclama

¡que calle el Kíkiri! o Ardo!


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