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Trump se juega el control del Congreso; los cubanos en el círculo de espera

Mientras los cubanos tendrán que seguir aplazando la comenlancia de puerquitos asados en La Habana para celebrar, ¡por fin! el triunfo- Foto archivo redes sociales.

Por Carlos Cabrera Pérez – Prensa Libre Cuba

Madrid. PLC Opinión | Estados Unidos celebra este 3 de noviembre sus elecciones de medio mandato (midterms), una cita que pondrá a prueba el efecto electoral de Donald Trump y determinará el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante la segunda mitad de su última presidencia; mientras muchos cubanos seguirán en el círculo de espera, cuando creían que este San Lázaro iban a ir arroyando hasta Rincón para agradecer el ñámpiti y gorrión a la casta verde oliva y enguayaberada.

Este martes, los votantes estadounidenses renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado, además de elegir gobernadores y autoridades estatales y locales; en una batalla electoral, donde los republicanos defienden sus mayorías frente a una oposición demócrata que aspira a recuperar capacidad de control y fiscalización sobre la Casa Blanca.

La campaña ha estado marcada por la economía, el coste de la vida, la inmigración, la política exterior y el alcance de las decisiones adoptadas por la Administración Trump y también será una prueba para el liderazgo de ambos partidos y las figuras que comienzan a perfilarse de cara a la sucesión presidencial de 2028.

En la víspera, la fotografía política aporta dos datos importantes: los republicanos llegan a la cita con una mayoría de 53-47 en el Senado y una ventaja muy estrecha en la Cámara., donde los demócratas necesitan conquistar tres escaños netos para recuperar su control y, en esa contienda, La Florida tiene mendó.

En el Senado, las pugnas más ajustadas se concentran en Carolina del Sur, Misisipi, Nebraska, Iowa y Texas, además de otros estados donde los republicanos defienden escaños que hasta hace poco consideraban seguros.

Ohio y Alaska también figuran entre los territorios decisivos. En Carolina del Norte, la candidatura del exgobernador demócrata Roy Cooper constituye otro de los principales desafíos para los republicanos.

En la Cámara de Representantes, la disputa se reparte entre distritos de Colorado, Florida, Ohio, Wisconsin, Texas y Pensilvania, entre otros. Florida merece especial atención porque el nuevo mapa electoral republicano no ha eliminado la incertidumbre en algunos distritos. El 22, por ejemplo, aparece entre las contiendas sin favorito claro, por la reñida competencia entre la demócrata Pia Dandiya y su oponente Casey Askar. En el 27 de Miami-Dade, María Elvira Salazar afronta el desafío del demócrata Eliott Rodríguez, en una campaña donde inmigración, coste de la vida y política hacia Cuba han entrado en el debate.

El voto cubanoamericano de Miami-Dade continúa siendo un importante activo del Partido Republicano, aunque las deportaciones de inmigrantes han generado descontento dentro de esa comunidad. Una encuesta del Instituto de Estudios Cubanos de FIU, publicada en octubre, encontró que el 68 % de los consultados mantenía su fidelidad electoral republicana, pese al rechazo mayoritario a la política de deportaciones.

La posición frente a la anciana dictadura castrista sigue siendo un elemento de movilización política, pero comparte espacio con preocupaciones mucho más inmediatas, como la vivienda, la sanidad y el empleo.

Además de una renovación parlamentaria, las midterms medirán hasta dónde llega el respaldo político a burros y elefantes y cuánto margen conservarán los segundos para que las perturbaciones legislativas no condicionen el mandato de Trump en el tramo final. El resultado no decidirá quién ocupa la Casa Blanca, pero sí quién tendrá la llave legislativa de Washington.

Mientras los cubanos tendrán que seguir aplazando la comenlancia de puerquitos asados en La Habana para celebrar, ¡por fin! el triunfo y renovando sus ruegos a San Lázaro para que acabe de caer ese viejo gobierno de difuntos y papalotes en almíbar, pero sin dejar de mandar dólares, jama, Ecoflow y balitas de gas, porque sin ellas, no podrá asarse el noble orejigacho incrustado en el paladar y el hipotálamo de la cubanidad que; además de amor, ahora también es remesas y recargas.


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